La Oración
El grito puede ser la forma extrema de oración
Nosotros estamos acostumbrados a pensar en el grito como algo descompuesto, que hay que reprimir. El Evangelio confiere a nuestro grito un valor inmenso. En el grito hay una esperanza que no se resigna. Se grita cuando se cree que alguien todavía puede escuchar. La voz sufriente de nuestra humanidad, unida a la voz de Cristo, se puede convertir en fuente de esperanza para nosotros y para quien está a nuestro lado.
León XIV
La verdadera oración requiere disciplina
Jesús está siempre allí, esperando serenamente que permanezcamos junto a Él y escuchemos su voz. Os llama a dedicarle tiempo en la oración. Pero este tipo de oración, la verdadera oración, requiere disciplina.
Benedicto XVI
Perseverar sin densanimarse
El bien que tiene quien se ejercita en la oración, hay muchos santos y buenos que lo han escrito…
De lo que yo tengo experiencia puedo decir, y es que por males que haga quien la ha comenzado, no la deje;
Santa Teresa de Jesús
El ejercicio de la Oración
Por oración entendemos aquí una secreta e interior habla con que el ánima se comunica con Dios, ahora sea pensando, ahora pidiendo, ahora haciendo gracias, ahora contemplando, y generalmente por todo aquello que en aquella secreta habla se pasa con Dios.
SAN JUAN DE ÁVILA


