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20 de Mayo de 2012

La Ascensión del Señor

 Ciclo B

Marcos 16, 15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:

—«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»

Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

Jesús, cumplida su misión, vuelve al padre. Ahora somos los discípulos quienes hemos de continuar su misión llevando a todos el Evangelio. Él nos da los medios que necesitamos para cumplirla y nos ayuda en nuestra tarea.

Para comprenderlo mejor

 

 

El Evangelio es un gran Tesoro. Cuando nos acercamos a él, si lo miramos superficialmente sólo conseguiremos coger un poco de ese Tesoro, pero si profundizamos lograremos obtener una inmensa riqueza.

Para llegar hasta el fondo del Tesoro que encierra cada pasaje del Evangelio puedes seguir estas pistas:

  • ¿Dónde se desarrolla lo que nos cuenta este fragmento? Localízalo en el mapa.

  • ¿Qué personas intervienen? ¿Qué nos dice el relato de cada uno de ellos?

  • ¿Qué dicen y qué hacen?

  • Fíjate especialmente en lo que hace y dice Jesús. En cuáles son sus actitudes y sentimientos.

  • Procura imaginar la escena. Fíjate si hay algún dato descriptivo sobre el lugar, el paisaje o las costumbres, que te ayuden a ello.

  • ¿Crees que lo que narra el pasaje que has leído se lo pudo enseñar María a Jesús cuando era niño? ¿Lo habría vivido con José y María en su casa de Nazaret?

  • ¿Qué es lo que más te ha gustado o lo que te ha llamado la atención? ¿Hay algo que no entiendes bien o que te parece extraño? (Si es así pregunta a tus padres, catequistas, profesores).

  • ¿Qué nos enseña este fragmento?

  • ¿Qué podemos aprender de la manera de actuar y sentir de Jesús?

  • ¿Cómo lo viviría María?

  • ¿Cómo puedes aplicarlo a tu vida, en lo que haces cada día, en tu relación con tus padres, hermanos, amigos...?

El país de Jesús en su tiempo

 

Vivir el Evangelio: Somos discípulos de Jesús

El Evangelio nos enseña a vivir como discípulos de Jesús, a tener su estilo.

Anota de qué manera concreta vas a vivir tú, a lo largo de la semana, lo que has aprendido de este evangelio.

 
   
     

 De nuevo está aquí el Mes de Mayo que en la Iglesia dedicamos a María. El campo se llena de flores y la naturaleza resplandece de vida y color. Parece que canta con alegría al Creador que de nuevo, tras el invierno, le hace rebosar de vida.

Pero en toda la creación no hay criatura más bella ni más perfecta que María. Ella es alabanza de Dios y a cuantos creemos en su Hijo Jesús nos hace cantar agradecidos a Dios.

Ella es también nuestra Madre. Por Ella nos sentimos queridos y protegidos, sabemos que está pendiente de cada uno de nosotros como siempre lo estuvo de Jesús. Por eso siempre, pero en este mes de manera especial, queremos demostrarle nuestro amor. ¿Cómo? Pues de la misma manera que podemos demostrárselo a nuestras madres: Haciendo lo que a Ella le gusta que hagamos. Nos lo dijo en Caná: "Haced lo que Él os diga". Y lo que Jesús nos dice está en el Evangelio. Hacer cada día lo que Jesús nos enseña con su vida y su palabra es el mejor regalo que podemos ofrecerle a María. Y además así nos pareceremos a Ella que siempre cumplió la Palabra de Dios guardándola en su corazón.