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1.¿Qué ha supuesto la JMJ para ti? ¿Ha habido algo que te haya impactado
profundamente? ¿Has releído los distintos mensajes o tienes en proyecto
hacerlo? ¿Cómo lo has hecho o piensas hacerlo, sólo o en grupo?
Rodrigo:
A mi lo que más me ha impactado es la gran convivencia entre gentes de
diferentes razas y de todas partes del mundo que se llevaban como
hermanos. Y en el CECAP, donde he estado ayudando a peregrinos, la
disposición de todos de ayudar y también de ser ayudados.
Fernando:
Cualquier evento multitudinario parece que está unido a la palabra caos
y sobre todo si son jóvenes pero en este todo ha sido orden. Por eso lo
que más me ha impactado es el ejemplo que ha dado los jóvenes –yo no– de
todo el mundo de civismo, educación y alegría.
Mª
Soledad: ¿Por qué dices que tú no has dado ese ejemplo?
Fernando:
Porque yo si he montado caos. Gritando más de la cuenta y a destiempo y
provocando a los demás para que también lo hicieran y si alguno había
que no fuera muy afín a esta causa intentando hacer afín de un modo o de
otro. Sin respetar el límite de lo que se puede hacer y lo que no se
puede hacer.
Maite:
A mí también me ha impresionado la gran cantidad de gente. En San Mateo
teníamos gente de Palestina y Líbano. Cuando llegaban yo me preguntaba:
¿va a entrar aquí tanta gente? También las ganas de fiesta que tenían.
La organización y todo lo que conlleva nos ha supuesto mucho trabajo
pero cuando se marcharon nos daba pena porque no ibas a volver a verlos.
Aunque luego nuestra parroquia hemos ido a Tierra Santa y nos hemos
vuelto a encontrar con ellos. Aparte de ver al Papa tan cerca y la
convivencia con de la gente que hemos acogido en la parroquia. Todo lo
he vivido con mucha ilusión.
Inmaculada: Nosotros participamos en el Via Crucis y mientras
esperábamos y nos preparábamos para participar hicimos buenas migas con
el grupo de Libia. El sacerdote que iba con ellos nos pidió que
rezásemos por ellos porque la parroquia eran unas 50 persona, se habían
venido 40 y no sabían si iban a encontrar la Iglesia entera y a los que
se quedaron vivos. Nos impresionó mucho comparándolo con lo que nosotros
nos quejamos de nuestra situación. Y la alegría tan grande que tenían.
Entonces entiendes lo que significa la comunión de los santos porque ves
tanta gente tan diferente que van todos a una, sobre todo al conocer las
iglesias torturadas y jóvenes valientes, como los de Egipto a los que
retuvieron en el aeropuerto porque al bautizarse se habían cambiado a
nombres cristianos.
Iliana:
El ver a gente de todas partes del mundo aquí, a nosotros nos parecía
algo sencillo porque tú tienes toda la libertad del mundo de viajar a
donde quieras, pero en el caso de los que venían de Tierra Santa, de la
franja que está entre Jerusalén y Belén a penas ni se ven. No pueden
salir fuera, tienen sus familias en el Líbano, en Jordania no puede ir a
verlos y de repente juntarse todos aquí en el mismo barrio y poder
convivir gente árabe entre ellos su fe, que normalmente son una minoría
separada, estaban que no se lo podían creer, porque esos cristianos no
se pueden juntar nunca, lo que para nosotros es una cosa incomprensible.
Y hablando con Karol, otra chica de la parroquia, me decía que a
ella lo que la impresionó mucho es ver banderas de países que se creía
que no había cristianos descubriendo una realidad que desconocía.
También me impresionó mucho la capacidad de sacrificio que había en
todos los que estábamos en el Coro y la Orquesta y en todo el tiempo de
preparación de la JMJ. Los de Tierra Santa se asombraban de que los
españoles tuviéramos tantas ganas de recibir a la gente de tratarles
bien, de servirles. ¿Cómo ha sido esto? Yo reflexionando pensaba: Es que
esto no ha sido de hoy para mañana. Llevamos 4 años de Misión Joven en
la que el Cardenal Rouco ha ido preparando esto y se ha llegado a un
punto en el que toda la estructura y el ofrecimiento de las personas era
natural. Ha habido un proceso muy largo de preparación.
Coral:
A mi me ha llamado muchísimo la atención toda la gente que ha venido,
tanto de Europa que los ves más o menos como tú, pero de otros países
tan distintos, por ejemplo los de Brasil, que llevaban la marcha en el
cuerpo y te llenaba de alegría. Ha sido muy bonito.
Gonzalo:
A mi también me llamo eso la atención, por ejemplo ver unas monjas
haciendo una especie de conga. Pero lo que más me impactó fue la entrega
de los voluntarios. Algunos llevaban sin dormir bastantes noches. Cómo
aguantaron esa semana y las anteriores, cómo se sacrificaron por los
peregrinos que iban a venir y cuando estuvieron aquí y aguantaron a
pesar del cansancio y de las “picias” de algunos peregrinos.
Rebeca:
A mí lo bien que se portó la gente y la cercanía que hubo entre el Papa
y los jóvenes. Yo participé en la preparación como voluntaria, pero no
pude estar presente, pero lo vi por televisión y me sentía muy cerca de
la gente. Me sorprendió la entrega de la gente joven.
Ángel
Luis: Nosotros nos topamos con la manifestación antipapa cuando
veníamos de la Misa de Cibeles. Nosotros estábamos cantando, muy alegres
y ellos se les veía asqueados, llenos de rabia. Nos sentíamos contentos
y hermanos. Y también en la orquesta, a pesar de tener que estar
ensayando todo el día.
2. El lema de este Retiro Convivencia de Inicio de Curso es: “No os
conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos
que Cristo”. ¿Crees que es realista lo que el Papa sugiere o, por el
contrario, crees que es una frase bonita, pero que no sirve para la vida
y menos de cara a tu futuro? Si te parece una meta codiciable, ¿cómo la
explicarías con tus palabras?
Fernando:
Pienso en todas estas personas que viven sin Dios porque han elegido no
tenerle en sus vidas. Todo esto de los que estaban en Sol, su protesta
surge de una inconformidad. En general lo que nos impulsa a movernos es
cuando no estamos conformes con algo. Todo el mundo quiere un cambio por
eso las palabras del Papa vienen en el momento oportuno y no es una
frase bonita sino que tiene mucho sentido porque esa meta que tú te
fijas es la que va a definir el resto de tu camino. Esos que piden el
cambio político o socia lo piden basados en intereses propios, pero
nuestra inconformidad va por otro lado. Cuando no te conformas con menos
que Cristo es que vas a buscar a Cristo, intentar imitar a Cristo y no
buscar o imitar nada que no sea Él. Si tienes esa meta vas a llegar más
lejos que si te marcas una meta del mundo y vas a tener otros valores.
Inmaculada: Sobre todo porque cualquier cosa que tengas en el mundo
va a ser menos que Cristo. Y el Papa se lo decía a todos porque la JMJ
va también para los jóvenes que no creen o que no han conocido a Dios.
Todos tenemos amigos que no creen y que pudimos llevar a la JMJ. A mi me
parece una meta realizable, no como quien va a por una matrícula de
honor y agobiado porque no voy a poder porque hay mucha competencia. Es
una meta a la que no vas solo y además la meta está deseando ir
corriendo hacia ti. Lo necesitamos porque la juventud española está muy
manipulada por los medios de comunicación, nos dicen como pensar, como
vestir a quien querer, como quererle.
Fernando:
Este Papa es un teólogo que no da puntada sin hilo y sabe lo que tienen
que decir, cuándo y cómo. Al decirnos esto nos esta poniendo a Cristo a
nuestro alcance. Si te dicen no te conformes con menos que esto es que
es algo que lo puedes tener. Hay muchos que no son cristianos no porque
sean “anti” sino porque están como fríos, parados, piensan que no está a
su alcance, que es para otros que tengan otro estilo, más cultura, más
bagaje, gente con más años. Decirles que Cristo está a su alcance es
como darles un empujoncito pequeño.
Rebeca:
Cristo es lo máximo. Nunca hay que conformarse con lo mínimo. Pero está
a tu alcance, por eso siempre tienes que seguir adelante, luchar un
poquito más y procurar alcanzarlo.
Maite:
Esto viene también al hilo de vivir la fe en compañía. Si muchos dejan
de ir a Misa es porque no viven la fe con otras personas. La vida tiene
momentos muy difíciles y muy duros que si no tienes a alguien que esté a
tu lado te ayude y te de un empujoncito, puede ser muy complicado.
Gonzalo:
En relación con esto yo diría que es necesario que los que somos
catequistas vivamos la fe para poder transmitirla. Muchos jóvenes tienen
unos ideales muy mundanos por eso los que somos catequistas tenemos que
saber transmitir ese valor que es Cristo.
Rodrigo:
Yo pienso lo mismo que Gonzalo. La gente que transmite la fe tiene que
vivirla. En mi colegio que es confesional católico se da religión pero
muchas veces la dan gente que no tiene en mi opinión la suficiente
preparación o que son muy mayores y han perdido el hilo con la juventud.
En mi curso somos 40 y hay cuatro o cinco que somos católicos y hay
mucho anticatolicismo. Dios es una meta muy frágil que necesita un
empujón pero que no esté hecho a traición.
Ángel
Luis: Yo voy al mismo colegio que él y tuve que discutir con el
profesor porque no quiso explicar a un chaval que preguntó lo que era la
JMJ. Se lo tuve que explicar yo.
Rodrigo:
Había algún que otro cartel, pero no explicaban lo que era. Y a mí
algunos que saben que vivo más la fe me preguntaban. De mi curso no hay
nadie confirmado o que tenga intención de confirmarse más que yo.
Rebeca:
Aunque en tu clase seáis cinco los que os atrevéis a decir que sois
cristianos, seguro que hay más, pero que no se atreven a decirlo, por
vergüenza, porque se rían... Me parece muy grave que no se explique lo
que es la JMJ o cualquier otra cosa así. No me extraña que la gente se
aparte con comportamientos como ese.
Coral:
Lo que decíamos de las palabras del Papa que se han tomado como lema del
retiro, lo entiendo como algo así que si estudias bachiller y quieres
hacer medicina, aunque tenga una nota muy alta, es una meta alcanzable.
Lo mismo Cristo, si tú lo quieres Cristo siempre va a estar ahí. Yo voy
a un colegio público y soy la única más o menos cristiana y siempre me
van diciendo: “Que, a la Iglesia…” o cosas así. Si quieres dar clase de
Religión tienes que ir una hora antes o quedarte otra después y la gente
se ríe de ti, pero con Cristo puedes.
Iliana:
Hace tiempo que estaba pensando sobre eso, qué es la verdad y por qué
junta Él la verdad con Cristo. Al hilo de los indignados no acaban de
encontrar nada porque buscan por caminos que no van a llevarles al fondo
de las cosas. La verdad es llegar al fondo de algo, a la realidad de
algo en todos sus componentes. Buscas la verdad de ti mismo como ser
humano, la verdad de los otros… No llegas a otros porque no llegas a la
verdad de tu vida, a la plenitud de ti y de tu ser como cristiano o al
menos estás en camino. No puedes llegar a la fe si ves que los que te la
transmiten no tienen la verdad de su vida, si no hay una coherencia. La
verdad del cristiano es la identificación con Cristo. Somos para los
demás la imagen de Cristo.
Inmaculada: A mí me gustaría añadir que la coherencia de vida y
vivir esa verdad es lo que va a acabar con el relativismo. Si tú dices a
un joven es que esto es verdad, te dicen que eso es tu verdad, la verdad
que tú te has creído y es imposible discutir. Pero si ven una coherencia
en tu vida y que buscas una verdad porque merece la pena se preguntan.
En la gente que prescinde de Dios les miras a la cara y ves muchas veces
que son gente que sufre y no hay que mirarlos como enemigos que hay que
combatir. Son gente por la que hay que sentir mucha lástima y rezar un
montón porque no han tenido la suerte que nosotros. Tienen una ira sobre
todo contra si mismos tremenda y están buscando lo que nosotros
gracias a Dios hemos encontrado.
3. a) El Papa dijo en Cuatro Vientos que “Seguir a Jesús en la fe es
caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús
en solitario”. (Homilía. Eucaristía en Cuatro Vientos). ¿Cómo vives tu
fe?
Gonzalo:
En la parroquia gracias a Dios, tenemos cada vez más actos juntos. Ya
hace tiempo tenemos adoración los lunes y ahora vísperas los viernes y
eso ayuda mucho a vivir la fe.
Maite:
La fe aparte de vivirla en familia también te ayuda mucho, te anima y es
gratificante compartir la fe con tus amigos. Y con los niños también
ayuda porque los ves como progresan y los comentarios que hacen en
catequesis. De cómo llegaron que no sabían ni santiguarse ni las
oraciones y aunque no consigues los objetivos que te marcas, porque
tampoco los padres colaboran, ves que ahora ya van sabiendo y rezando.
Fernando:
A mí al oír esa frase del Papa me fastidió bastante porque tiene toda la
razón y porque yo nunca me he visto encajado en ningún movimiento aunque
he estado en varios grupos en todos poco tiempo. Me he ido formando la
idea de que puedo vivir la fe individualmente porque tampoco me quedo en
mi casa, intento ser apóstol, dar catequesis. Me fastidió por eso,
porque estoy muy cómodo en mi fe vivida en mi silla. Al decir eso el
Papa es como la pullita que estás deseando que no te lancen. Que te la
diga el párroco o la oigas en una homilía, te llega pero no te da del
todo. Pero si te lo dice el Papa no puedes esquivarlo, por lo menos te
lo tienes que plantear Fue oírle decir eso y pensar: ¡con lo bien que
íbamos! y tiene que decir esto. Me puse a pensarlo y ahora al ver la
pregunta pensé ¡también tenían que decir esto! Y me puse a pensarlo,
pero tampoco puedo estar pensándolo toda la vida porque es como
esquivarlo. Así que habrá que poner remedio a esto, algo habrá que
hacer.
Inmaculada: Yo me acabo de quedar alucinada porque pensé lo mismo al
oír aquello: La fe hay que vivirla en comunidad. Yo también he pasado
por algunos grupos pero no he terminado de encontrar mi sitio. Estoy de
acuerdo que es importante vivir la fe en comunidad pero estoy buscando y
un poco dejándome hacer. Para tranquilizar mi conciencia lo primero que
pensé es que en casa vivimos la fe en comunidad, pero para mí la
pregunta pide algo más, es otro nivel de compromiso lo que quiere el
Papa. Porque estar en un grupo con gente de otros lugares te enriquece y
te ayuda mucho a crecer.
Fernando:
El problema es que así estás más cómodo como piensa y como vives ahora.
Rebeca:
Yo vivo la fe en muchas maneras. Yo la vivo en mi soledad, aunque nunca
estoy sola. La vivo en comunidad en el aspecto de que la vivo en mi
familia. He tenido grupos de catequesis, pero la mejor catequesis está
en mi casa transmitiéndosela a mis hermanos. Y me quedo con esta aunque
es precioso ver como un niño no cree en nada y va por los regalos a la
primera comunión y le haces cambiar y que rece y sepa lo que está
rezando que luego a lo mejor no vuelve a la Iglesia, pero, que ilusa
soy, que yo creo que si va a volver.
Iliana:
Ahora tenemos nosotros en S. Mateo la suerte de que ha surgido una
situación que podemos vivir la fe en comunidad en la parroquia cosa que
antes no se daba. Yo creo que es lo ideal. Yo he estado en varios grupos
diferentes. Pero cuando ves realidades contrapuestas y cómo se
desarrolla la fe en unos y otros a mi me parece que lo mejor es llevar
una pastoral parroquial exigente en la que todo el mundo desde su casa
con su propia familia pueda estar formándose bien teniendo un lugar para
hacer oración al lado de su casa y con gente de toda la vida y de tu
nivel, que son amigos de toda la vida. Yo he visto que en la Diócesis
de Madrid todo son grupos y movimientos diferentes porque desde la
Delegación no se ofrece algo para todos los jóvenes y los curas son cada
uno de su padre y de su madre y hay lugares en los que al Papa no se le
puede ni ver y en otros vas y si que está muy bien. Y sin embargo, tengo
también la experiencia de Getafe en que todos los curas van a una y la
pastoral juvenil está organizadísima a nivel parroquial, que todos
tienen dirección espiritual, retiros, ejercicios espirituales anuales y
que la gente tiene en su vida metido a Dios que no es que voy a mi grupo
y me siento bien, entonces digo ¿qué es lo mejor? Porque hay veces que
te obligas a cosas que no te sientes influido. Es que a lo mejor yo no
tengo que estar un sábado entero metido en una casa con gente que ya
piensa como yo. Es que a lo mejor eso a mi no me ayuda. Yo en este
momento me siento mucho más vinculada a la parroquia desde tu vivencia
en la familia y toda la familia en la parroquia desde tus posibilidades
actuales. Pero no tener una lista de obligaciones que tienes que cumplir
y a las que tienes que ir, una serie de exigencias que no son las
exigencias de la vida cristiana sino de ese grupo, cómo ve él la vida
cristiana que a una gente le puede ir muy bien y a otra le puede ir muy
mal.
Coral:
La fe la vivo en comunidad en mi Parroquia y últimamente nos juntamos
con la de S. Mateo y nos juntamos más jóvenes y, cuantos más somos, más
ganas nos dan de hacer más cosas. Estamos más acogidos y vemos que hay
más gente que vive como tú. Te fortalece no pensar que estas tu sola que
eres la única que piensa así.
Rodrigo:
Lo primero la vivo en familia y si tengo la fe que tengo es por mi
familia que ha tenido la gracia de nacer. En el colegio, después de la
Confirmación intentaron hacer un grupo pero no salía, porque la gente se
va más con sus amigos de toda la vida que como no tienen esas familias
religiosas habrán hecho la primera comunión pero a los dos días ya nada.
La gente tira con sus amigos y los amigos tiran de él y si no tienen la
base firme en la familia te apartas. Ahora nos estamos juntando gente de
varias parroquias y estamos haciendo un grupo de jóvenes que se quiere
aunar y tirar unos de otros.
Ángel
Luis: Yo pienso como mi hermana. También he ido a algún grupo pero
no encontré lo que buscaba. Yo ahora estoy en la Parroquia en los grupos
de Confirmación. Tenemos un grupo bastante unido que nos seguimos
juntando para hacer oración.
3. b) ¿Por qué crees que las Asociaciones, Movimientos de la Iglesia,
Parroquias y, en concreto “Domus Mariae”, tienen tantas dificultades
para que los Grupos Juveniles sean sólidos y luego se incorporen a los
Grupos Adultos?
Rodrigo:
Me dice mi madre: tú busca una chica que sea católica. Y es que si te
unes a una persona que no viva el catolicismo, esos domingos por la
mañana que vas a la Eucaristía o que quieres hacer algo, al final como
ella no hace lo mismo te vas dejando. Yo creo que esa es una de las
razones por las que al final no se logran esos grupos de adultos.
También la influencia de los amigos que no son como tú empiezan a
decirte ¿cómo es que vas esos? vente a… al final tiran de ti.
Fernando:
Yo recuerdo mucho que D. Feliciano nos daba mucha caña a mis hermanos y
a mi, prácticamente cada vez que nos veía, con el tema de la formación,
es importantísimo estar bien formado, lo decía siempre, y también con lo
de formar parte de alguna comunidad institucional. Creo que no se da ese
salto al grupo de adultos porque la etapa juvenil y la más madura son
muy distintas. En la etapa juvenil cambias mucho y es ahí donde se
rompe. Es muy fácil encontrar niños en un grupo y también adultos en un
grupo, pero es mucho más difícil encontrar jóvenes o adolescentes
perteneciendo de forma constante a un grupo. Y es que a veces no es tan
atractivo un grupo para que yo le de tanta importancia como para
comprometerme. De niño no requiere tanto compromiso por tu parte porque
te llevan y de adulto es más fácil encajarlo en tu vida o meterlo dentro
de una rutina. Para un joven que la vida cambia más le supone un
esfuerzo de compromiso más grande el mantenerte dentro de un grupo o de
una institución. No es falta de ganas sino falta de motivación para el
compromiso. El vivir la fe por mi cuenta y estar más cómodo es falta de
compromiso. El compromiso es madurez y en la etapa en que estás
madurando necesitas incentivos para poder comprometerte. En mi caso
falla porque no encuentro esos incentivos.
CONCLUSIÓN
Mª
Soledad: Habría muchas ideas que comentar pero creo que hay que
destacar el contraste entre la fe de los países perseguidos y nuestra
fe. De nuestras quejas cuando otros están mucho peor y tiene una fe más
sólida y más alegre. Eso nos ha cuestionado y ya por ello merecería la
pena la JMJ.
También me ha impactado lo que comentaban Rodrigo y Ángel Luis acerca de
los colegios confesionales donde los jóvenes buscan una respuesta más
comprometida, una ayuda mayor y se encuentran con que no se les da. Pero
esto es algo que no podemos nosotros corregir, aunque pueda haber
algunas acciones que llevar a cabo.
Me ha
gustado lo que ha dicho Rodrigo, “a mi los compañeros me preguntan
porque saben que se más”. Eso es algo que podéis dar los jóvenes: que
los otros sepan a quien pueden acudir.
Al
final, creo que ha sido Fernando, habéis hablado de la importancia de la
formación que os hablaba D. Feliciano. Si estáis bien formados podrán
acudir a vosotros.
Sobre lo
que hablaba Iliana de lo que en este momento están viviendo en la
Parroquia de San Mateo que funciona muy bien. Pero lo común no suele ser
eso. A lo mejor hay un párroco o un vicario parroquial muy comprometido
y la parroquia marcha. Pero si viene otro con otras ideas diferentes y
ya no marcha. Desde luego la unidad fundamental de la Iglesia es la
Parroquia y lo que debería funcionar es la Parroquia, pero en mi humilde
opinión si han surgido tantísimos movimientos y asociaciones y grupos es
porque las parroquias no han funcionado y buscábamos una formación, una
continuidad, un lugar de oración que si nuestra parroquia hubiera
funcionado quizá no hubieran surgido. Pero también tenéis que tener en
cuenta, cuando penséis en la vivencia de vuestra fe, que no os podéis
quedar en que voy a hacer oración, que es muy bueno, a una hora santa
semanal o al rezo de vísperas, sino que tiene que haber un compromiso
diario de formación, de vivencia de la Palabra de Dios. El gran problema
de nuestra fe, no sólo de los jóvenes, es que nos da mucho miedo el
compromiso y también porque quizá entendemos el compromiso como una
inflexibilidad. Yo creo que en Domus Mariae, si nos ha caracterizado
algo, ha sido el compromiso y la flexibilidad a un mismo nivel y tener
una escala de valores muy clara: la familia es lo primero, la
responsabilidad de una mujer casada es su marido y sus hijos y desde esa
responsabilidad me planteo mis asistencias a los grupos, los retiros,
con una exigencia no amparando mi comodidad en mi marido o mis hijos.
Por
último deciros que yo no sé si vosotros necesitáis a Domus Mariae ni
Domus Mariae tiene que ser para todo el mundo; porque, gracias a Dios,
los carismas de la Iglesia son riquísimos y a cada uno el Señor le pone
en su sitio en el momento que Él cree oportuno; pero tened en cuenta que
vuestras madres os han dado mucho porque estaban en Domus Mariae, y
porque Dios ha querido y ellas han respondido, y sabed que Domus Mariae
sí os necesita a vosotros los jóvenes; porque para que algo funcione se
necesita un recambio, que detrás de los adultos haya jóvenes y detrás de
los jóvenes niños.
D. Juan
Bautista: Sólo quiero decir una cosa respecto a lo de vivir la fe en
comunidad. En la Iglesia hay muchos carismas y no todo el mundo tiene
que entrar por la misma línea. En la Iglesia hay carismas, como los
ermitaños de vivir la fe de forma muy solitaria. Creo que lo que el Papa
dice es que es ayuda muy importante en el mundo tan deshumanizado, tan
ajetreado, donde cada uno va a su ritmo, el compartir la fe vivir en
comunidad la experiencia de fe te puede ayudar. Si uno vive la fe en la
familia, si uno vive la fe en su parroquia, si escuchamos cada semana lo
que el Señor me dice, y más si uno lee la Palabra de Dios todos los
días, es una escuela de formación impresionante. Jesús es el único
maestro. Todos los demás somos aprendices, todo lo más aprendices
aventajados en la medida en que te aproximas a Él. La Palabra de Dios no
es tan complicada, la entendemos todos, otra cosa es que tú te quieras
abrir a esa Palabra, que la queramos seguir o no seguir porque nos
convenga o no. Todos estamos llamados a evangelizar e iluminar la
Palabra del Señor. Si se forma un grupo de verdaderos amigos eso es muy
bueno. Una comunidad cristiana es una comunidad de amigos y hermanos. El
amigo es el que te acompaña a todo, que esta contigo, te aconseja, te
dice, que mira por ti, que comparte tu fe, comparte lo más profundo de
ti. A veces nos empeñamos en el número, que haya muchos. A esas
comunidades tenemos que ir para formarnos en la verdad, la verdad de
Jesucristo. No se trata de hacer por hacer y que seamos muchos, como
sea. Esto es un proceso hermoso de discipulado, de seguimiento, que nos
llevará toda la vida, en el que iremos saboreando lo que es ir metiendo
a Jesucristo en nuestra vida personal y nuestra vida comunitaria. La
comunidad de Nazaret fue la primera, es el núcleo y tiene que ser el
estilo de todas las comunidades.
Y un poquito de la
JMJ. El otro día el Vicario nos decía que la Policía Nacional felicitó a
los Obispos porque se había reunido tanta gente y aquello era como una
balsa de aceite. Lo que llama la atención es que esos chicos se lo pasan
bien sin botellas de güisqui sino con botellas de agua.
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